Una calle del barrio porteño de Colegiales es intransitable para el tránsito

En la calle Moldes del barrio porteño de Colegiales existen  vehículos estacionados en todas partes y el movimiento de las obras en construcción arruinó la tranquilidad característica de la zona.

Asimismo, Moldes, al costado del playón ferroviario de Colegiales, era hasta hace un tiemo, una calle serena, pero desde que comenzaron a proliferar las obras en construcción hay vehículos estacionados en cualquier parte, no queda lugar sin ocupar como ochavas y pegados a las bicisendas.

A la vez, el barrio de Colegiales  crece exponencialmente, la población estable de autos también se acrecienta. Se adiciona la diurna, entre los conductores que trabajan por la zona, van a las clínicas próximas o a los comercios de la avenida Cabildo, o dejan y buscan a los estudiantes de la escuela de Moldes y Virrey Loreto.

Por otra parte, los vehículos en el lateral de la ciclovía obstaculizan que peatones vean a ciclistas y viceversa. A la vez,  a los conductores. “Paseo a mi galgo por acá y un día casi nos pisa un auto porque no se ve al cruzar”, comenta  Delfina, vecina del barrio.

Por otro lado, en la Comuna 13 también detectan  el mismo problema. “Moldes es una calle angosta con estacionamiento de ambas manos, incluido en paralelo a la ciclovía”, afirma  Florencia Scavino, presidenta de la Junta Comunal 13. Y manifiesta  que “cada dos por tres estamos mandando inspectores y trabajando con Tránsito para mejorar el tema en el lugar”.

Asimismo, no solamente en Moldes hay conflictos. A la vez, en las calles que la cortan. “En Teodoro García estacionan sobre la ciclovía. Es una zona colapsada de autos. Hacen cualquiera”, comenta Irina, vecina de Colegiales.

Por tra parte, la fiscalización es insuficiente. “Cuando me mudé hace dos años todavía estábamos en aislamiento y estaba como ‘permitido’ estacionar junto a la ciclovía”, admite Julián Bolonno, vecino de Moldes al 700. “La cosa no cambia porque la gente no denuncia. Los que dejan los autos mal estacionados en muchos casos viven acá”, indica Lucas Martín, que  transita la zona en forma diaria.

A la vez, las infracciones son detectadas  solo si existen denuncias, que pueden hacerse mediante la línea 147, la app BA 147, el WhatsApp 11-5050-0147, la mesa de entrada de las Comunas, o bien la página Web gestioncolaborativa.buenosaires.gob.ar/prestaciones.

Paralelamente, desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, no ofrecen detalles sobre un eventual plan de contención determinado para Moldes. Por otra parte, destacan que los agentes de Tránsito “suelen recorrer la red de ciclovías para fiscalizar que se encuentren libres de vehículos”. Hasta el momento  labraron 12.751 infracciones por invasión de ciclovías en todo el distrito porteño.

El ruido ambiental de las excavadoras es cotidiano en Moldes, sobre todo a la altura de Aguilar y Palpa, donde se demuelen casas antiguas y se levantan edificios de hasta diez pisos. Asimismo, entre tantas obras, se destacan las que se encuentran  sobre el propio playón ferroviario, en terrenos que fueron subastados por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a finales  de 2018.

Por otro lado, en el lote 12, en Vidal 1420 (esquina con Virrey Olaguer y Feliú), se levanta Depart, de Grupo Uno en Uno. En los 5 y 6 (Moldes entre Aguilar y Palpa), Distrito Colegiales, dos torres de nueve pisos que agregarán 106 departamentos. A la vez, la obra, desplegada por Fernández Prieto & Asociados y G&D Developers, utiliza  parte de las parcelas linderas para instalar obradores, depósitos de materiales y también accesos vehiculares.

Por otra parte, la constructora  demarcó con cintas las veredas y parte de las ciclovías durante varias semanas, pero por otro lado, no habilitó un paso sobre la calle que habilitara circular de manera segura a los peatones. “Salí a caminar porque no me gusta quedarme todo el día encerrado, pero acá no sé ni por dónde hay que pasar”, comenta  Ernesto, un vecino que a la altura de Aguilar se encontró con ese callejón sin salida. Observa  alrededor en busca de una senda que le habilite cruzar a la vereda de enfrente, pero no hay.

Por otro lado, los dos lotes privados restantes (4 y 7), por ahora vacíos, son de Sancor Seguros, que construirá allí dos torres de nueve pisos. Asimismo, los terrenos se ubican uno y otro lado de Distrito Colegiales. En el de Moldes 790 (esquina con Palpa) comenzará  a edificarse en septiembre y se prevé que la obra culmine en mayo de 2025. A la vez, el edificio de Moldes 920 (casi Aguilar) iniciará en diciembre y estaría terminada para agosto de 2025.

Por el momento existirá  aún más movimiento en Moldes cuando empiece  a construirse el  Parque Ferroviario en la parcela 3 del playón, entre Federico Lacroze y Olaguer y Feliú. Los sobres de la licitación ya se abrieron y se prevé que las obras inicien en octubre, informan desde el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana del distrito porteño, a cargo del proyecto.

“Este caos se ve hace tiempo. Imaginate cuando se terminen de construir los edificios planificados. Cuando la gente se mude a los departamentos nuevos, el movimiento de autos va a aumentar”, indica Adriana, que integra el Consejo Consultivo de la Comuna 13 y vive a una cuadra de Moldes. Por otra parte, hace aproximadamente tres semanas, ella y otros vecinos mantuvieron una reunión con el secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad, Álvaro García Resta. “Le planteamos que el barrio está colapsado y que se estaciona en lugares prohibidos”, comenta Adriana.

En tanto, García Resta advierte  que “las ciudades no colapsan, porque se hacen inversiones en infraestructura para darle mayor capacidad a la densidad”. Fundamenta su postura en que “restringir la oferta solo haría subir el valor de los inmuebles”. Y que, en todo caso, “hay que incentivar la demanda orgánica”. “El problema no es que haya oferta. Lo que no hay es crédito. La mayor cantidad de obras en construcción obedece a una corrida al ladrillo para conservar su valor y que no se deprecien los ahorros. Tiene un origen económico-financiero», indica García Resta.

A la vez. García  indica: «Cada obra que empieza tiene permiso y cuenta con la aprobación de la prestadora de servicios, que determinó que existe la infraestructura para que el edificio pueda instalarse”. La planificación queda pendiente.